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Consejos para viajar en avión con un bebé

Tengo que confesar que cuando volé por primera vez sola con mi hija Daila (de 4 meses) estaba un poco estresada. Estaba casi segura que Daila iba a hacer una de esas cacas explosivas que se escapan del pañal y llegan hasta la nuca. O que iba a llorar histéricamente durante los dos horas que dura el vuelo. Ella. O yo, después de lo de la caca. Afortunadamente pasó el vuelo plácidamente dormida, no lloró y tampoco hizo ninguna caca explosiva. Reto superado. 

Mi hija ya tiene 20 meses y acumulamos muchas horas de vuelo juntas. Aquí nuestros consejos para volar con un bebé.

volar con bebe

 

Preparando el equipaje
Solemos facturar una pieza de equipaje y viajar con una pequeña maleta sobre ruedas o una mochila como equipaje de mano. Allí puedes poner todo lo necesario para el vuelo y algún cambio de ropa para tí y para tu bebe (para los casos de caca-hasta-la-nuca-que-también-manchan-tu-blusa-nueva). Pon los pañales, toallitas y la crema en un sitio donde puedes cogerlos fácilmente. Al fondo de tu equipaje de mano no es el mejor sitio.

Volar con bebe

Ten en cuenta que en muchas aerolíneas el bebé no tiene derecho a equipaje de mano propio ni a facturar una maleta. De todas formas, cuando menos maletas, mejor! Ya tienes suficiente trabajo cuidar de tu bebé como para llevar y vigilar una montaña de maletas. 

¿Carro o mochila porta-bebés?
En la mayoría de los aerolíneas puedes facturar o llevar a la puerta de embarque un carro totalmente plegable (tipo paraguas). Además es gratis. Para otro tipo de carros, tienes que informarte con la aerolínea.

Si vuelas sola o solo con tu bebé es recomendable llevarlo en un porta-bebés o en el carro hasta la puerta de embarque. 

Bebe aeropuerto

El carro tiene ventajas y desventajas. Ventaja: se puede llevar hasta el avión, allí lo dejas justo antes de subir. Desventaja: hay que tener en cuenta que el carro se tiene que plegar en el control de seguridad y antes de subir al avión. Esta opción es apto para padres o madres malabaristas que pueden plegar el carro, aguantar el bebé y controlar el equipaje de mano y los billetes al mismo tiempo. (Miradas dulces pero desesperadas a otros pasajeros también suelen funcionar para que te echen una mano)

Cuando iba sola con Daila, ella iba en el porta-bebés y yo facturaba el carro. Ahora que es un poco más mayor va andando sola o sentada en el carro que llevo hasta la puerta de embarque. Vale, la verdad es que ella va andando. El carro funciona como porta equipajes/chaquetas/juguetes... 

Subir a bordo
Los menores de 2 años no suelen ser muy buenos haciendo cola. Y con los vuelos low cost muchas veces toca hacerla para encontrar un sitio medio decente a bordo. Qué hacer? Si vuelas con tu pareja lo mejor es que uno se encarga de hacer la cola mientras el otro supervisa los intentos de vuestro pequeño explorador de abrir las maletas de otros pasajeros.

¿Dónde viaja el bebé?
El bebé (menor de 2 años) viaja encima de ti. Un pequeño inconveniente si ya llevas dos horas de vuelo y hace un rato que tu pequeño duerme plácidamente mientras tu ya no te sientes las piernas y tienes pipi. Así que otro consejo: ir al baño antes de subir al avión y siempre pedir un asiento que da al pasillo. Así tienes un poco más de espacio para manejarte.

Volar con bebé

Si viajas con una aerolínea maja y el vuelo no va tan lleno, puede que te asignan un asiento extra para tu menudo viajero. Los mayores de 2 años siempre pagan un billete y por lo tanto sí tienen asiento. 

Despegue: esas orejitas
Protegemos los oídos de Daila en el despegue y aterrizaje dándole algo de chupar: un chupete, un biberón, el dedo de su madre, la tarjeta de embarque..... Hablando de chupetes.... Las cosas se caen al suelo. Es la ley de gravedad. No conviene mucho tener que agacharte en un espacio reducido buscando un chupete que se ha caído quien sabe dónde. Usa la cadena del chupete y lleva un par de chupetes más de recambio.

¡A comer!
Si das el pecho a tu bebé es fácil darle de comer en cualquier sitio, ya sea el aeropuerto o el avión. Solamente hay que tener en cuenta que durante el despeje y el aterrizaje el bebé tiene que mirar de frente (sentado sobre ti) y no siempre te dejan dar el pecho. 

Si ya come papillas puedes subir la comida al avión (más de 100ml! hurrah!). A bordo suelen calentar la comida al baño María (es decir muy lento), así que planifica bien cuando vas a avisar a la azafata. No te olvides de cucharas y el babero. 

A veces sueles olvidar que tú también tienes que comer. Tener un poco de dinero suelto para comprarte un bocadillo a bordo no va mal.

¡A jugar!
Llevate algún juguete para tu menudo viajero. Algo que le gusta mucho o algo nuevo que aún no conoce. Si se te ha olvidado, deja volar tu imaginación: canta canciones, transforma esa botella de agua en un sonajero, haz muecas....

¿Y si hace esa caca explosiva?
Hay un cambiador en los baños del avión. Sí, es minúsculo, te sentirás como Houdini pero servirá (más o menos, vamos). 

cambiar un bebé en un avión

¿Y si llora dos horas seguidas?
Primero, mira si le pasa algo a tu bebé. Está mojado, tiene hambre, sueño...? No? Intenta calmar a tu bebé y ten en cuenta que probablemente su llanto molesta menos de lo que tu te piensas. Así que “keep calm and carry on”.

 Buen viaje!

Fotos vía: Bebé con maleta, bebé aeropuerto, bebé avión, cambiar bebé  

Sobre el autor

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Menudos viajeros

Somos Menudos Viajeros! Una familia con un papá español y una mamá holandesa y dos niños (6 y 4 años) dispuestos a comerse el mundo.

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